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a cigarra y la hormiga.

Fábula sobre el esfuerzo

La cigarra era feliz disfrutando del verano: El sol brillaba, las flores desprendían su aroma...y la cigarra cantaba y
cantaba. Mientras tanto su amiga y vecina, una pequeña hormiga, pasaba el día entero trabajando, recogiendo
alimentos.

- ¡Amiga hormiga! ¿No te cansas de tanto trabajar? Descansa un rato conmigo mientras canto algo para ti. – Le decía la
cigarra a la hormiga.

- Mejor harías en recoger provisiones para el invierno y dejarte de tanta holgazanería – le respondía la hormiga,
mientras transportaba el grano, atareada.

La cigarra se reía y seguía cantando sin hacer caso a su amiga.

Hasta que un día, al despertarse, sintió el frío intenso del invierno. Los árboles se habían quedado sin hojas y del cielo
caían copos de nieve, mientras la cigarra vagaba por campo, helada y hambrienta. Vio a lo lejos la casa de su vecina la
hormiga, y se acercó a pedirle ayuda.

- Amiga hormiga, tengo frío y hambre, ¿no me darías algo de comer? Tú tienes mucha comida y una casa caliente,
mientras que yo no tengo nada.

La hormiga entreabrió la puerta de su casa y le dijo a la cigarra.

- Dime amiga cigarra, ¿qué hacías tú mientras yo madrugaba para trabajar? ¿Qué hacías mientras yo cargaba con granos
de trigo de acá para allá?

- Cantaba y cantaba bajo el sol- contestó la cigarra.

- ¿Eso hacías? Pues si cantabas en el verano, ahora baila durante el invierno-

Y le cerró la puerta, dejando fuera a la cigarra, que había aprendido la lección.

Moraleja: Quien quiere pasar bien el invierno, mientras es joven debe aprovechar el tiempo.

Refranes:

1. En boca cerrada no entran moscas


2. A quien madruga Dios le ayuda
3. Perro ladrador, poco mordedor
4. A mal tiempo, buena cara
5. Quien mucho abarca, poco aprieta

Daniel y las palabras mágicas, un cuento infantil sobre la amabilidad

Te presento a Daniel, el gran mago de las palabras. El abuelo de Daniel es muy aventurero y este año le ha enviado
desde un país sin nombre, por su cumpleaños, un regalo muy extraño: una caja llena de letras brillantes.

En una carta, su abuelo le dice que esas letras forman palabras amables que, si las regalas a los demás, pueden
conseguir que las personas hagan muchas cosas: hacer reír al que está triste, llorar de alegría, entender cuando no
entendemos, abrir el corazón a los demás, enseñarnos a escuchar sin hablar.

Daniel juega muy contento en su habitación, monta y desmonta palabras sin cesar. Hay veces que las letras se unen
solas para formar palabras fantásticas, imaginarias, y es que Daniel es mágico, es un mago de las palabras.

Lleva unos días preparando un regalo muy especial para aquellos que más quiere. Es muy divertido ver la cara de mamá
cuando descubre por la mañana un buenos días, preciosa debajo de la almohada; o cuando papá encuentra en su coche
un te quiero de color azul.

Sus palabras son amables y bonitas, cortas, largas, que suenan bien y hacen sentir bien: gracias, te quiero, buenos
días, por favor, lo siento, me gustas.

Daniel sabe que las palabras son poderosas y a él le gusta jugar con ellas y ver la cara de felicidad de la gente cuando las
oye. Sabe bien que las palabras amables son mágicas, son como llaves que te abren la puerta de los demás.

Porque si tú eres amable, todo es amable contigo. Y Daniel te pregunta: ¿quieres intentarlo tú y ser un mago de las
palabras amables?
EL CADEJO
El cadejo blanco existe en todo el país, de él se cuentan muchas historias, se dice que es un
espíritu bueno, que es por ese motivo que protege a las personas que acompaña. "Es un
guardián que permanentemente prptege al hombre".

Don Sergio, un señor de 79 años, del barrio el Calvario de León, dice que salió el cadejo a la
media noche, después de salir de echarse unos buenos tragos de cususa.

Del barrio de Guadalupe se escuchan más testimonios sobre este misterioso animal. Doña
Mariíta una anciana de 93 años nos cuenta que, el cadejo es un animal que no a toda
persona le sale y que protege a los caminantes nocturnos, y les digo esto, porque a mi papa
el cadejo le salió y a mi hermano nunca, y los dos trasnochaban. Mi papa no tenía ningún
vicio, pero le gustaba jugar billar, una noche venía sobre la calle de Guadalupe del biliar a la
casa de mi mama, sintió que un perro le venia siguiendo los pasos. El perro venía tras él y
entonces él se voltea y le dice: "Vállase este animal jodido que me anda siguiendo,
oliéndome los pasos". El lo espantaba todo el tiempo, pero al llegar a casa el pero
desaparecía y el misterioso animal a donde él iba lo acompañaba. Nunca le hizo algo mal a
mi papa".

EL CADEJO NEGRO El cadejo existe. dice Don Paulo Silva, un señor de 98 años del barrio de
Sutiava, que existen dos clases de cadejos nos dice Don Paulo con una hermosa jicara llena
de Liste en su mano derecha. El blanco es bueno, camina detrás de los caminantes solitarios
para protegerlos por la noche de otros espíritus burlones. Sin embargo, el cadejo negro es un
espíritu malo que trata de matar a los caminantes nocturnos como nos dice su relato Don
Paulo: "En el barrio de Guadalupe a Bacilio, un muchacho recio y muy conocido por andar
trasnochando, lo mató una noche el cadejo negro, lo encontraron en la esquina de los
billares Darce. Tenía un vecino que era muy valiente, al darse cuenta lo que le pasó a su
amigo dijo: "Yo quiero que el cadejo me mate. voy a ir a espiarlo mañana". Así fue salió con
un machete a esperar al cadejo y se escondió en el mero Tamarindón cerquita del Río
Chiquito, cuando el animal se le apareció. ra._. Ra... Ra... Ra... Se lo hechó encima. El pobre
hombre amaneció muerto.

En este mundo todos estamos rodeados del bien y el mal.