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ECONOMÍA AFRICANA » Características de su actividad productiva

En un continente lleno de tantas riquezas, han sido varios los factores que han contribuido a que
la economía africana sea deficiente, entre ellos, una agitada historia que generó violencia y una
inestabilidad política plagada de corruptos gobiernos dictatoriales.
Cuáles son las principales actividades de la economía africana.
Últimamente, la economía africana ha empezado a resurgir con la colaboración de países
asiáticos como China, en consecuencia de los innumerables recursos naturales que posee,
como cromo, oro, cobalto, diamante y petróleo. Sin embargo, la realidad es que se trata de una
economía que no responde las necesidades de la población y produce solo para el comercio
internacional.
Conforme a ello, la principal actividad económica es la agricultura, enmarcada en dos
modelos, uno tradicional de subsistencia, signado por el atraso tecnológico, y otro
de monocultivo, que emplea adelantos técnicos pero que depende de la exportación de productos
como el café, coco, algodón, plátano, azúcar, dátiles, cítricos, frutas y hortalizas.
Por otra parte, siendo la ganadería otro de los recursos tradicionales, confronta el problema de
las grandes sequías, por lo que las cabezas de ganado solo se emplean para obtener leche.
En cuanto a la pesca, resultando ser muy extendida sobre todo en los países de la costa,
generalmente es explotada por empresas extranjeras.
Asimismo, el área minera de la cultura de África, en manos de grandes firmas, se destaca en
la extracción de hierro, manganeso, cobre, petróleo, gas natural, bauxita, uranio, oro y
diamantes, no obstante, estos productos son destinados para la exportación.
Los países africanos con economía emergente.
La economía africana se caracteriza por tener territorios aislados desarrollados,mientras
el resto del continente está plagado de países subdesarrollados, regiones que suelen ubicarse
en la costa y las tierras favorables para las plantaciones y extracción minera.
En este sentido, los países que apuntalan la economía continental son:
Sudáfrica: con abundantes recursos naturales, posee un notable desarrollo en los sectores de
comunicación, energía, transporte y bolsa de valores.
Nigeria: el descubrimiento de pozos petroleros cambió el destinado de esta nación, que se
sustenta principalmente de la exportación del crudo.
Argelia: caracterizada por ser el sexto exportador de gas natural del planeta y uno de
los principales productores de petróleo.
Egipto: sustentado en la manufactura y el turismo, desde que implantó agresivas reformas, se
estimuló el crecimiento y la inversión extranjera.
Angola: tiene una economía determinada por la producción petrolera y la extracción de
diamantes.
Finalmente, el mayor obstáculo que presenta la economía africana, es la falta de inversionistas
internos, una clase media pujante, y una infraestructura que permita las comunicaciones entre las
naciones.
La economía africana, el continente olvidado, está empezando a resurgir con la colaboración
de los países asiáticos y más concretamente de China. El interés que suscita África procede,
principalmente, de los innumerables recursos naturales que posee. El continente africano
ostenta el 99% del cromo total del mundo, el 54% del oro, el 68% del cobalto y, además, es el
continente que más diamantes de calidad produce en el mundo. Es poseedor de petróleo,
fundamental para el desarrollo asiático y aún más bajo la situación actual de precios
elevadísimos, procesos inflacionistas y ralentización económica mundial.

Otro hecho a tener en cuenta es el dominio de idiomas europeos en el continente: hay más
población francoparlante en África que en Francia, lo mismo sucede para el caso británico y
portugués. Dato importante y que no pasa desapercibido para Asia de cara al desarrollo de
futuros planes. Además, la mano de obra local puede proporcionar una ayuda significativa
para sectores como el turismo, la agroindustria, textil, etc.
Observando estos datos y muchos más junto con las buenas oportunidades de la región se
comprende el gran crecimiento que se ha producido entre los años 2004-2006 de la inversión
directa proveniente del extranjero. En concreto, ha alcanzado un record histórico de 39.000
millones de dólares a la vez que las inversiones de África en el exterior se han cuadruplicado en
ese mismo periodo. Este crecimiento, que venía dado en parte por las inversiones tradicionales
de Hong-Kong, República de Corea, Singapur o Taiwán, ha crecido exponencialmente con la
incorporación de China e India, con una implicación muy importante en el continente africano.
Implicación China, acentuada tras la Cumbre África-China de 2006 en Beijing, cuando los
máximos mandatarios chinos trataron con 50 jefes de Estado y ministros africanos. Desde esa
fecha, sus interacciones económicas no han dejado de aumentar: entre 2000 y 2007 sus flujos
comerciales pasaron de 11.000 a 57.000 millones de dólares, las inversiones chinas están
presentes en 48 países africanos, y el país asiático se ha convertido en el tercer destino de
exportaciones africanas.

África lo que persigue es llegar a lograr un crecimiento sostenible. Un crecimiento que venga
sustentado por el incremento de productos manufacturados y que estos, a su vez, cada vez
posean mayor valor añadido. Esto es necesario ya que, valiéndose tan solo de exportaciones
que carecen de elaboración previa, no generaran valor suficiente y solo se crecerá mientras los
recursos naturales existan y no se agoten. Es necesario, por tanto, esa transición. No es un
problema de falta de recursos, sino de empleo de los mismos.

Siendo positiva la noticia, la cuestión que queda en el aire es saber si los intereses asiáticos, en
forma de capital extranjero en el continente africano, ayudarán a la región a dar un salto
modernizando sus industrias para afrontar la globalización o, por el contrario, solo tratará de
extraer los recursos que interesen a Asia para posteriormente, cuando estos se acaben,
abandonar la región sin apenas haber ayudado a su despegue, tan sólo a su explotación.